Por Manelick de la Parra Vargas
Un joven mexicano, estudiante de Literatura en París, accede a cuidar a un gato que vive en la casa donde trabaja su amiga Maribel, que debe viajar inesperadamente a Barcelona por culpa de la enfermedad de su padre. Esta circunstancia se convierte en una verdadera aventura intelectual, una obsesiva curiosidad por conocer a los habitantes de la casa y una intimidante relación con Adorno, el gato al que tenía que cuidar.
La historia de Manelick de la Parra es un deleite para los estudiantes de Literatura, cargada de reminiscencias y vivencias literarias para todos aquellos que conocieron el París del autor, siendo estudiantes como él. Una biblioteca imposible me recuerda a Borges; el fluir de su pensamiento, como estudiante latinoamericano en el París de la época, recuerda a Brice Echenique. Autores apenas mencionados en la historia, evocan el placer que este mundo literario produce en los amantes de la literatura. La narración tiene el suspenso necesario para no soltar el libro hasta el final.
Adorno y sus dos fantasmas es un monólogo interno donde el protagonista expresa sus miedos, curiosidades, gustos y todo lo que le pasa durante su estancia en esa casa.
Las descripciones, las expresiones mexicanas mezcladas con formas francesas y el pensamiento fluyendo del protagonista, son tan vívidos que parece que estamos viendo una película de misterio con ironía y humor.
Disfruté inmensamente el libro de Manelick de la Parra, y lo recomiendo a todos aquellos que vivieron los años del boom latinoamericano y lo siguen disfrutando.
Gracias, Manelick, por haber recopilado experiencias del París de los estudiantes de una época que marcó a muchos de nosotros y regalarnos un final de la historia tan extraordinario.