Por Arturo Pérez-Reverte
Dedico esta reseña al Padre Basilio Tejedor quien me enseñó a amar el Siglo de Oro de la literatura española.
Para los que disfrutan la escritura de Pérez-Reverte y recuerdan con afecto el Siglo de Oro español, este libro escrito por Pérez-Reverte y su hija Carlota, es una ficción histórica diferente de las que he leído. Se diría que introduce a su personaje de ficción, Alatriste, en el mundo real de los escritores de la época con quienes convive, sufre y padece.
No sólo, introduce a Alatriste, sino también a su joven paje que pasa a ser el narrador de la historia, quien a su vez se enamora de una de las Meninas del cuadro de Velázquez que trae a la vida también. Pérez-Reverte recrea en su ficción, un mundo completo donde conviven la cultura, la monarquía, el poder, la religión, los escritores, los artistas y el pueblo sin faltar nadie, nada menos que en la época del Siglo de Oro, sin que ninguno de sus protagonistas lo pudiese siquiera sospechar.
Todos estos personajes sirven de escenario para recrear las aventuras de Diego Alatriste y Tenorio, un espadachín que como muchos otros había servido como soldado en Flandes y que ahora se ganaba la vida » alquilándose para solventar las querellas de otros que no tenían la valentía o la destreza para hacerlo por sí mismos».
El personaje de Alatriste va creciendo ante nosotros a través de varios libros de aventuras, no sólo por su valentía con la espada sino con su manera de defender lo que cree, sin importar el tipo de autoridad a la cual se enfrenta, sea monárquica o religiosa, aunque sea la misma Inquisición. Y es esto lo que lo hace tan atractivo.